El origen

¿Cómo viajar en el tiempo? Por ahora no podemos. Lo más parecido a viajar en el tiempo es descender por una ladera hecha de estratos rocosos, depositados por La Tierra hace millones de años, los más recientes sobre los más antiguos. A cada paso de ese descenso, retrocedemos siglos innumerables hacia edades cada vez másSigue leyendo «El origen»

El carnaval del romero

Va quedándose atrás el verdadero invierno. Aunque el calendario muestre que aún continúa esa estación, la naturaleza enseña por doquier las señales de que algo ha cambiado. Si el carnaval cae tarde, en las mesetas ibéricas esos signos pueden ser ya un arranque de primavera en toda regla. En el monte de Moraleja, hacia elSigue leyendo «El carnaval del romero»

El bosque viejo

Con las primeras luces del verano, el río se despierta tras pasar la madrugada en un sueño de nutrias bajo las estrellas, de ginetas trepando a la luz de la luna, de corzos que siguen a su madre por las sendas de la espesura y de jabalíes que cruzan el agua como una sombra enSigue leyendo «El bosque viejo»

El hipocístide

Lo vi por primera vez en un jaral de la Sierra del Relumbrar, en los confines orientales de Sierra Morena. Corría el mes de junio y la alta primavera terminaba; en la dehesa vecina el pasto empezaba a dorarse, presagio de la cercanía del verano al igual que los florones marchitos de las jaras. EranSigue leyendo «El hipocístide»

La niebla helada

Apenas se ve nada más allá de diez pasos, salvo la silueta difusa de las encinas. Cuelgan de sus hojas pequeñísimos hilos de hielo, hechos al congelarse el rocío sobre cabos de seda tendidos por minúsculas arañas. No conviene alejarse del camino en estas condiciones. La niebla del invierno convierte un paraje conocido de antemanoSigue leyendo «La niebla helada»

Alimañas

La vaguada descendía suavemente entre esos montes forrados de tomillares y retamas. El manto de hierba agostada estaba moteado por alguna carrasca ocasional o por lo que fueron molinos de agua, más escasos, derruidos por el tiempo casi hasta los cimientos. Al fondo del valle, ante una fila de espinos negros, restos de conejos devoradosSigue leyendo «Alimañas»

Plantas carnívoras

El río Mundo nace de una cueva que se abre a media altura en un colosal acantilado de las montañas béticas. Por esa gruta se accede a un laberinto subterráneo de galerías, cavernas y agua que mina ese calar. Nada más salir de semejante dédalo, el río cae por un precipicio de casi cien metros.Sigue leyendo «Plantas carnívoras»

Senderismo carbonífero

En la zona de Puertollano, al suroeste de Ciudad Real, hay algo que puede verse como una casualidad extremadamente improbable o como una ironía de la historia de la vida. Para entenderla viajaremos unos trescientos millones de años hacia el pasado. Vamos a recorrer la selva tropical que cubría la región por aquella edad. EraSigue leyendo «Senderismo carbonífero»

Las bellotas

Las encinas las dan unos otoños en abundancia y otros escatimándolas, sin que sepamos por qué. Cuando están maduras, su piel se vuelve marrón intenso y tienen un sabor parecido al de las castañas. Al abrirlas para pelarlas, su carne color crema también recuerda a ese fruto seco. Pero conviene revisar bien la bellota antesSigue leyendo «Las bellotas»

El puente de los martines

Basta con llegar allí al amanecer, sentarse en silencio al lado de uno de sus ojos enmarcados en piedra, y esperar. Pronto vendrá el martín pescador a posarse en una espadaña, o entre las flores rosas de una salicaria. El silbido con que siempre se anuncia en vuelo nos alerta para ir levantando muy despacioSigue leyendo «El puente de los martines»