El eterno retorno

Crece arropada por un manto hecho de sus propias hojas muertas. Bajo la encina, la hojarasca se descompone lentamente, liberando a la tierra unas sales minerales que nutren al árbol. Así la encina se recicla a sí misma. Los seres encargados de descomponer sus hojas forman uno de los mundos más asombrosos de cuantos escondeSigue leyendo «El eterno retorno»

Las bellotas

Las encinas las dan unos otoños en abundancia y otros escatimándolas, sin que sepamos por qué. Cuando están maduras, su piel se vuelve marrón intenso y tienen un sabor parecido al de las castañas. Al abrirlas para pelarlas, su carne color crema también recuerda a ese fruto seco. Pero conviene revisar bien la bellota antesSigue leyendo «Las bellotas»

Hojas de encina

En la alta primavera, con los primeros calores de junio, una copa de encina normal y corriente se transforma en un laberinto de vida complejo y asombroso. Recorred conmigo las ramas con los ojos de un naturalista, fijémonos en cada detalle, por insignificante que parezca. Solo así empezaremos a entender el inmenso patrimonio natural delSigue leyendo «Hojas de encina»