Las peñas del bú

Al final del camino dejé el coche, que estaba otra vez cubierto de polvo, y bajé campo a través en dirección a los riscos donde hacía unos años se posaba a otear un águila culebrera, más o menos a esa misma hora tras el amanecer. Desde una ladera cercana enfoqué los prismáticos: nada… moviéndolos recorríSigue leyendo «Las peñas del bú»