Cuento del carmín

Caía una tarde calurosa de principios de julio sobre aquella cantera abandonada del Campo de Calatrava, invadida por el monte y los pinos. Al ir bajando el sol, se alargaban las sombras, se refrescaba el aire y los conejos que vivían en los taludes se animaban a salir. No les molestaba mi presencia, porque andabaSigue leyendo «Cuento del carmín»

El bedegar

Las ruinas del molino de agua apenas podían reconocerse: la base de algún muro derruido, una hondonada sin relación con la orilla natural del río, y poco más. Las había conquistado un bosquete de ribera con álamos, olmos y zarzas. Unos rosales salvajes crecían en el ribazo que daba a esos restos de un pasadoSigue leyendo «El bedegar»